martes, 22 de enero de 2019



No se va a pelar a nadie...

Pero si se denota una seguridad relajada incapaz de velar por la seguridad de la Escuela de Cadetes, allí en ningún momento hay una alarma o disparos advirtiendo un riesgo inminente o la presencia de un vehículo sospechoso, no hay que se run experto para percibir la mala seguridad de las instalaciones, por la misma precariedad del control al ingreso.  Lo cuestionable allí es que no se puede olvidar que estamos hablando de una escuela de formación de oficiales.
Las versiones oficiales, aunque aceleradas a la investigación del hecho, solo dejan ver improvisación y mucho tartamudeo.

Según el recorrido que hace la camioneta, su destino al parecer era el casino de Oficiales,
pero se interpuso un guarda que lo regresar y en frente a la primera formación numerosa lo detona. ¿se inmolo? ¿esto es fundamentalismo? y no precisamente religioso sino de izquierda y derecha, la misma mierda desde hace 70 años. siempre le echamos la culpa a los otros de las nuestras miserias del país.

Hay muchas dudas, los videos de seguridad del interior de la escuela pueden ayudar, pero la vergüenza policíaca no los dejará publicar, aun con ello, no deja de tratarse de un hecho atroz.

Parece olvidarse que aún se está en guerra con el ELN, no existe un acuerdo de PAZ con esta guerrilla y si existiera no se puede dejar a la deriva el deber de cuidado y protección del estado no solo a sus fuerzas militares sino a su población.

La seguridad no se puede tomar a la ligera, la inteligencia y la tecnología, pueden más que combatir la inseguridad a punta de retenes de motos y restricción de parrilleros o el uso desproporcionado de la fuerza contra comunas marginales, unas lecturas de las redes sociales del terrorismo habrían podido mantener la alerta necesaria.